
LIBERTAD

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ESCLAVITUD

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Éxodo está sustentado por una espiritualidad cristiana con un fuerte y claro fundamento bíblico. La experiencia fundante del Pueblo de Dios, el pueblo de Israel, es la mística que anima a Éxodo: el adolescente se identifica con el caminar del Pueblo de Israel en las siguientes etapas:
Libertad: (pascua: paso): Dios responde diciendo que Él es Yahvé, nuestro Dios, presencia asegurada en la historia, prometiéndonos la libertad, que se realiza con signos admirables como son las plagas (Ex 7,14-11,10) y el paso del Mar Rojo (Ex 14, 15-31).
“Cada uno de nosotros experimenta esas plagas, ese paso por el Mar Rojo de distinta manera. Pero Dios ve, escucha el clamar y decide bajar a liberarnos. Nuestro paso como adolescentes, lo hacemos con nuestra tribu, que es una comunidad que nos acompaña y nos ayuda a encontrar a Dios y así liberarnos, es decir, encontrar a Dios que es el camino de la libertad”.
Esclavitud: descubre su situación de esclavitud, y clama a Dios (Ex 2,23). “Nosotros adolescentes también clamamos por nuestra libertad de identidad. Le pedimos a Dios que nos enseñe a valorar la vida y a promover que otros la valoren”.
MISTICA
Desierto: un duro y difícil caminar para llegar a la libertad (Ex 15, 22-17,7; Dt 8, 1-6).
“Como adolescentes nos encontramos caminando por el desierto en busca de la tierra de la vida abundante que Dios nos ha prometido. Esto nos exige aprender a tomar decisiones responsables. Pero a veces se da en nosotros la rebeldía por no entender lo que pasa y sentimos deseos de regresar a Egipto, al estado en que no había responsabilidades, donde no había libertad”.
El desierto para el adolescente es cuando no sabe a dónde va y quién va a ser y se hace preguntas como: “¿Quién soy?, ¿Qué me hace libre?, ¿Cuáles son mis cualidades y defectos?, ¿Qué voy a hacer cuando sea grande?, ¿Qué quiere Dios de mí?, ¿Qué puedo apostar a los demás?”.

DESIERTO

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Alianza-Ley (Decálogo): en medio de las dificultades y caídas, nosotros, el Pueblo de Dios, comenzamos de nuevo y hacemos una alianza con Dios. Él promete estar con nosotros para siempre y nosotros nos comprometemos a estar unidos a Él para siempre (Ex 19 y 20, Dt. 5,6-22).
Cuando el adolescente se compromete a estar unido con Dios para siempre entonces se encamina a seguir los pasos de Jesús y toma sus decisiones, siempre pensando “¿Qué haría Jesús en mi lugar?”, Se orienta con el Evangelio, acude a los sacramentos, busca dirección espiritual e invoca al Espíritu Santo como luz y guía en señal de la alianza a la que se ha comprometido.

ALIANZA

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Tierra prometida: es el lugar de la libertad, de la responsabilidad, de la vida en comunidad, la tierra que mana leche y miel (Dt 34, 1-4; Jos 1, 1-9)
“Un lugar donde encontramos nuestra identidad, lo que somos y que Dios quiere que seamos. Por fin encontramos nuestra identidad personal y grupal. Esto lo sabemos porque hay una tranquilidad interior, no hay dudas, ni miedos, sabemos que vamos caminando en la tierra prometida, no hay nada escondido, ni nada que ofenda a Dios, hay paz, la paz que solo Dios nos puede dar”.

TIERRA PROMETIDA

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Por tanto, la “Mística” en Éxodo, es una manera de vivir unidos a Cristo para siempre; es un estilo de vida y no un conjunto de conceptos. Nuestro Movimiento propone de fondo una opción de vida. Por esta razón, cada grupo de Éxodo tiene la misión de ser un instrumento de formación para la vida. En los adolescentes, la vivencia de nuestra mística se puede concretar de la siguiente manera:
“El lema de Éxodo, motiva nuestro caminar, resume nuestra Mística y es el tesoro que hereda nuestro movimiento: ¡Unidos con Cristo, para siempre! Y ¡Juntos caminaremos… y en Cristo nos liberaremos! Desde hoy y a lo largo de nuestra vida, sobre todo cuando egresamos del Grupo”